Grabarte a ti mismo para mejorar tu inglés

La parte más difícil de aprender un idioma es la pronunciación. Cada idioma tiene sus propios sonidos. Cuando escuchas una palabra la puedes repetir más o menos bien, pero usar esa misma palabra en una conversación y pronunciarla correctamente no siempre es fácil.

Muchas veces no somos conscientes de cómo pronunciamos y en qué estamos fallando. Por ello es importante escucharnos a nosotros mismos para ver en qué fallamos y corregir. Es un proceso porque tu boca y garganta se debe mover en forma diferente y hacerlo costumbre es el reto.

Si te grabas seguido podrás seguir tu progreso y mejorar constantemente. No olvides practicar técnicas como el shadowing para mejorar tu pronunciación.